Blog de Consulta Veterinaria Acueducto

Por El Periodico
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13 de julio de 2026
Cada vez es más habitual ver animales de compañía que llevan prendas de ropa hechas a medida, que son paseados en cochecitos o a los que sus dueños hablan como si fueran bebés de pocos años. ¿Se está humanizando demasiado a los perros y gatos domésticos ? ¿Qué peligros puede conllevar esto? Los educadores caninos del centro de Manresa Dog Educat, Raül Aranda y Júlia Autonell, lo tienen muy claro: "Depende de lo que consideremos humanizar, pero cuando atribuimos cualidades humana s al animal es cuando empiezan los problemas". "Poner ropa a las mascotas no les supone ningún perjuicio, pero muy distinto es el caso cuando se les permite adoptar conductas inaceptables ", explica el profesional. Partiendo de la base de que los perros y los gatos son animales sociables que establecen vínculos muy estrechos con sus dueños, y también a la inversa, Aranda explica que es importante saber establecer límites, aprender la forma de educarlos y, sobre todo, no atribuirles cualidades humanas , "ya que no lo son", señala. Si no se hace, "no podrán adaptarse a la sociedad en la que tienen que vivir", añade. Una de las situaciones más complicadas que puede darse en los hogares donde conviven animales de compañía y bebés es el sentimiento de competencia o de celos, según explica el educador canino. "Si un perro está acostumbrado a dormir en el sofá y, de repente, a partir del nacimiento del bebé, se le cambia esa rutina, el animal relacionará ese hecho con la llegada del niño", y es en ese momento cuando pueden surgir problemas de convivencia. Por ello, el experto aconseja trabajar previamente estas conductas para evitar riesgos que podrían aparecer más adelante. Otro caso es cuando se pasea a las mascotas en cochecito , como si fueran un bebé de pocos meses. El experto lo considera más que razonable en los casos en que el animal tiene alguna lesión o dificultades para caminar. Ahora bien, añade que cuando se hace por sobreprotegerlo, esto puede acabar desembocando en problemas de comportamiento , como que el perro no acepte que se le acerquen personas u otros perros. Ni demasiado autoritaria ni demasiado liberal Al igual que en la crianza de los niños, en el ámbito de los animales de compañía también existen tres estilos de crianza: el autoritario, muy basado en la imposición y el castigo; e l liberal, que se encuentra en el extremo opuesto y se basa en la permisividad y en dar libertad para que el animal o el bebé hagan lo que quieran; y el democrático, un punto intermedio, que establece que hay conductas que pueden permitirse y otras que no. "Por desgracia, tanto con los animales como con los bebés se tiende a ir a los extremos, pero la mejor opción es educar en positivo y sabiendo poner límites", concluye. Educar al animal de una forma que pueda entender Raül Aranda, que también tiene estudios en Psicología , señala que lo más complicado a la hora de educar a los animales domésticos es aprender a hacerles entender exactamente lo que les estamos pidiendo . Lo explica con un ejemplo: "Muchos perros suelen perseguir a los ciclistas que encuentran en carreteras o caminos y la forma en que sus dueños intentan detenerlos es llamándolos y ofreciéndoles un premio. Entonces, el animal entiende que se le recompensa por haber perseguido al ciclista, justo lo contrario de lo que se pretende transmitir" , explica. Lo más efectivo en este tipo de casos es iniciar un proceso de habituación, es decir, "acostumbrar al animal a ver circular ciclistas, en este caso, para evitar que le resulte algo incómodo o que despierte su curiosidad", explica. Así, mediante determinadas dinámicas, se va enseñando al perro en qué contextos puede reproducir esa conducta y en cuáles no , ya que puede suponer un peligro. Queda claro que educar animales no es una tarea fácil, y menos aún si no se tiene formación al respecto. Por este motivo, Aranda subraya la importancia de los educadores caninos: "Nosotros nos dedicamos precisamente a eso, a enseñar a los dueños a comunicarse de la forma más efectiva con sus animales", concluye. Fuente: https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20260711/raul-aranda-julia-autonell-educadores-caninos-problemas-cualidads-humanas-animales-dv-et-132209469?utm_campaign=boletin-informativo-13-julio-2026&utm_medium=email&utm_source=mail-marketing

El pasaporte europeo para mascotas, imprescindible para viajar con perros, gatos y hurones por la UE
Por IM Veterinaria
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26 de junio de 2026
Los propietarios que viajen con perros, gatos o hurones entre países de la Unión Europea deben disponer del pasaporte europeo para animales de compañía, expedido por un veterinario autorizado. El documento acredita la identificación mediante microchip y la vacunación antirrábica, y debe mantenerse actualizado para evitar problemas como la denegación del viaje, la cuarentena o la devolución del animal.

Por Noticias AXON Vet
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26 de junio de 2026
Con la llegada del calor, los paseos por zonas de campo, parques, cunetas o espacios con hierba alta pueden aumentar el contacto de los perros con espigas y semillas de gramíneas. Aunque a simple vista puedan parecer inofensivas, estas estructuras vegetales pueden provocar problemas importantes si se clavan en la piel, se introducen en los oídos, penetran entre los dedos o alcanzan zonas sensibles como los ojos, la nariz o la boca. Recordamos la importancia de revisar a los animales después de los paseos y de contactar con el veterinario de confianza ante cualquier signo de molestia, dolor o comportamiento anormal. ¿Por qué pueden ser peligrosas las espigas? Las espigas presentan una forma alargada y estructuras que facilitan que avancen en una sola dirección. Esto hace que, una vez adheridas al pelo o clavadas en la piel, puedan desplazarse y penetrar en los tejidos. Cuando no se detectan a tiempo, pueden provocar inflamación, dolor, infecciones, abscesos o lesiones más profundas. El riesgo dependerá de la zona afectada, del tiempo que permanezca la espiga en contacto con el animal y de la rapidez con la que se actúe. Zonas que conviene revisar Después de pasear por zonas con hierba alta o vegetación seca, es recomendable revisar especialmente: Patas y espacios entre los dedos. Oídos. Axilas e ingles. Ojos. Nariz. Boca y zona del hocico. Pliegues cutáneos y zonas con pelo denso. Esta revisión no requiere mucho tiempo y puede ayudar a detectar una espiga antes de que cause un problema mayor. Señales de alerta Es importante contactar con el veterinario si el perro presenta alguno de estos signos: Cojera repentina o lamido insistente de una pata. Sacudidas frecuentes de cabeza. Rascado intenso de los oídos. Estornudos repetidos, especialmente si aparecen de forma brusca tras el paseo. Ojo rojo, cerrado, inflamado o con secreción. Babeo excesivo, arcadas o dificultad para tragar. Inflamación, dolor, secreción o heridas en la piel. Cambios de comportamiento asociados a molestia o dolor. Ante estos signos, no conviene esperar a ver si el problema desaparece por sí solo. La atención veterinaria temprana facilita el diagnóstico y reduce el riesgo de complicaciones. Qué hacer si encontramos una espiga Si la espiga está superficialmente adherida al pelo, puede retirarse con cuidado con los dedos o con un peine. Sin embargo, si está clavada, rota, no se ve claramente o afecta al oído, ojo, nariz, boca o una zona dolorosa, no debe intentarse extraer en casa. Manipular una espiga mal localizada puede empujarla más profundamente o agravar la lesión. En estos casos, lo adecuado es acudir al veterinario para valorar la zona y realizar la extracción de forma segura si es necesario. Medidas de prevención Para reducir el riesgo, se recomienda evitar, siempre que sea posible, las zonas con hierba alta o vegetación seca durante los meses de mayor presencia de espigas. También puede ayudar mantener recortado el pelo en zonas de riesgo, especialmente alrededor de las patas, los espacios interdigitales y los oídos, según las características de cada perro. La revisión después del paseo es una medida sencilla y eficaz. Dedicar dos minutos a comprobar patas, orejas, axilas, ingles y zonas sensibles puede evitar molestias importantes y visitas urgentes al centro veterinario. Ante la duda, consulta con tu veterinario Las espigas son un problema frecuente, pero no deben subestimarse. Si tu perro muestra dolor, cojera, sacudidas de cabeza, estornudos persistentes, molestias oculares o cualquier signo compatible, contacta con tu veterinario de confianza. La prevención comienza en casa, pero el diagnóstico y el tratamiento deben estar siempre en manos de profesionales veterinarios. Fuente: https://axoncomunicacion.net/las-espigas-en-perros-un-riesgo-frecuente/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_term=Fri+26+Jun+2026&utm_campaign=Cambios+ecogr%C3%A1ficos+a+largo+plazo+de+la+gl%C3%A1ndula+prost%C3%A1tica+canina+tras+la+castraci%C3%B3n

Por IM Veterinaria
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23 de abril de 2026
La llegada de la primavera aumenta la exposición de perros y gatos a alérgenos y parásitos, elevando el riesgo de problemas dermatológicos. Expertos recomiendan reforzar el cuidado de la piel y el pelaje con rutinas específicas y activos adecuados para prevenir irritaciones y mejorar su bienestar.





