El pasaporte europeo para mascotas, imprescindible para viajar con perros, gatos y hurones por la UE

IM Veterinaria • 26 de junio de 2026

Los propietarios que viajen con perros, gatos o hurones entre países de la Unión Europea deben disponer del pasaporte europeo para animales de compañía, expedido por un veterinario autorizado. El documento acredita la identificación mediante microchip y la vacunación antirrábica, y debe mantenerse actualizado para evitar problemas como la denegación del viaje, la cuarentena o la devolución del animal.

En la Unión Europea, cerca de 85 millones de hogares conviven con al menos una mascota, según estimaciones de Eurostat. Desde el pasado mes de abril, quienes viajen con estos animales a otro país del entorno comunitario deben asegurarse de que el animal lleve su pasaporte europeo. Este documento, expedido por veterinarios autorizados, confirma su identificación mediante microchip, recoge su historial de vacunación y acredita que el animal está sano y apto para viajar.


La revista Consumer informa de que el pasaporte europeo para animales de compañía es obligatorio únicamente para perros, gatos y hurones cuando viajan entre países de la Unión Europea. Para otros animales, como aves domésticas, conejos, roedores, reptiles, peces o especies exóticas, no existe un pasaporte estandarizado.


Esto no significa que puedan viajar sin requisitos: muchos países exigen certificados veterinarios específicos, condiciones concretas de transporte o incluso aplican restricciones de entrada. Por ello, es fundamental consultar la normativa del país de destino y pedir orientación a un veterinario antes de iniciar cualquier desplazamiento.


Dónde se expide el pasaporte

El pasaporte para mascotas puede solicitarse en cualquier clínica con un veterinario autorizado por la autoridad competente de la comunidad autónoma. El precio varía según el centro, pero suele situarse en torno a los 30-50 euros. En España se utiliza el mismo documento oficial desde hace años –el conocido como libro azul–, válido en todo el territorio nacional para perros, gatos y hurones. Es importante no confundirlo con la cartilla veterinaria: esta sirve para registrar vacunas y tratamientos, pero no tiene validez legal para viajar entre países de la UE.


Requisitos del pasaporte europeo

Para que el pasaporte sea válido, la mascota debe estar identificada con microchip y tener la vacuna antirrábica en vigor. Si es la primera vez que se administra, deben pasar 21 días antes de poder viajar. Dado que la primera vacuna solo puede ponerse a partir de las 12 semanas de vida, la edad mínima para viajar ronda las 15 semanas, salvo excepciones específicas de algún país.


Además, el veterinario debe comprobar que el animal está en buen estado de salud. Esa certificación es válida en el momento de la visita y se considera vigente mientras la mascota mantenga una apariencia clínica normal y el resto de los requisitos sanitarios –vacunas y tratamientos– estén actualizados.


La normativa también contempla un requisito adicional para los perros que viajen a Finlandia, República de Irlanda, Malta, Noruega o Irlanda del Norte: deben recibir un tratamiento antiparasitario específico contra la Echinococcus multilocularis entre 24 y 120 horas antes de la llegada. Este requisito no afecta a gatos ni hurones.


Dónde se presenta

La entrada en la UE con un animal de compañía debe realizarse en muchos casos a través de los puntos de entrada de viajeros designados por cada país. En estos puntos, las autoridades competentes comprobarán la identidad del animal y la validez de su documentación. Si no se cumplen los requisitos, el animal podrá ser devuelto al país de origen, puesto en cuarentena o, en último caso, eutanasiado si no existe otra alternativa.


• Aeropuertos y puertos. En los viajes en avión o barco, las compañías aéreas y navieras suelen revisar el pasaporte antes del embarque. Si falta algún requisito sanitario o el documento no está en regla, pueden denegar el acceso al transporte e impedir el viaje.


• Fronteras terrestres. Dentro del espacio Schengen (al que pertenecen 25 de los 27 Estados miembros y cuatro países asociados, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza) no existen controles sistemáticos en todas las fronteras, pero las autoridades pueden realizar inspecciones aleatorias en carretera o estaciones.


Límites y condiciones para viajar

Como norma general, los animales de compañía deben viajar con sus propietarios. Si esto no es posible, otra persona puede transportarlos siempre que cuente con una autorización escrita y que el propietario viaje dentro de un margen de cinco días respecto al desplazamiento del animal, ya sea antes o después. En cuanto al número de animales, la normativa de la UE permite que una misma persona viaje con hasta cinco perros, gatos o hurones, sin fines comerciales.


Si se supera este límite, será necesario demostrar que participan en un concurso, una exhibición o un evento deportivo, y que tienen más de seis meses de edad.


Viajar sin pasaporte puede derivar en la retención del animal en la frontera, cuarentenas obligatorias o incluso la devolución de la mascota al país de origen. Además, el propietario se expone a sanciones económicas que, en algunos países como España, pueden ser muy elevadas, con multas entre 10.000 y 50.000 euros


El pasaporte no tiene fecha de caducidad, pero solo es válido para viajar si la información sanitaria está actualizada. En la práctica, esto implica que la vacuna antirrábica debe estar vigente según el plazo que marque el fabricante, normalmente entre uno y tres años y que los tratamientos obligatorios –como los antiparasitarios que exigen algunos países– deben registrarse cada vez que se administran. Pero si hay cambio de domicilio o el animal pasa a tener un nuevo propietario, el veterinario debe actualizar esos datos en el pasaporte.


Fuente: https://www.imveterinaria.es/noticia/14687/el-pasaporte-europeo-para-mascotas-imprescindible-para-viajar-con-per.html&utm_campaign=News_2026-06-25&utm_source=Redireccion_news_2026-06-26&utm_medium=IMV_news

Por Diario Veterinario 3 de julio de 2026
El descubrimiento abre nuevas líneas de trabajo para comprender la distribución geográfica del parásito, su prevalencia en poblaciones de sardina y su posible impacto
Por Animal´s Health 2 de julio de 2026
La Organización Colegial Veterinaria recuerda que el 75% de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos tienen origen animal y su control exige reforzar la vigilancia y el enfoque One Health
Por Noticias AXON Vet 1 de julio de 2026
Cómo los mosquitos nos encuentran y nos pican (y por qué no nos ocurre a todas las personas por igual)
Por Noticias AXON Vet 26 de junio de 2026
Con la llegada del calor, los paseos por zonas de campo, parques, cunetas o espacios con hierba alta pueden aumentar el contacto de los perros con espigas y semillas de gramíneas. Aunque a simple vista puedan parecer inofensivas, estas estructuras vegetales pueden provocar problemas importantes si se clavan en la piel, se introducen en los oídos, penetran entre los dedos o alcanzan zonas sensibles como los ojos, la nariz o la boca. Recordamos la importancia de revisar a los animales después de los paseos y de contactar con el veterinario de confianza ante cualquier signo de molestia, dolor o comportamiento anormal. ¿Por qué pueden ser peligrosas las espigas? Las espigas presentan una forma alargada y estructuras que facilitan que avancen en una sola dirección. Esto hace que, una vez adheridas al pelo o clavadas en la piel, puedan desplazarse y penetrar en los tejidos. Cuando no se detectan a tiempo, pueden provocar inflamación, dolor, infecciones, abscesos o lesiones más profundas. El riesgo dependerá de la zona afectada, del tiempo que permanezca la espiga en contacto con el animal y de la rapidez con la que se actúe. Zonas que conviene revisar Después de pasear por zonas con hierba alta o vegetación seca, es recomendable revisar especialmente: Patas y espacios entre los dedos. Oídos. Axilas e ingles. Ojos. Nariz. Boca y zona del hocico. Pliegues cutáneos y zonas con pelo denso. Esta revisión no requiere mucho tiempo y puede ayudar a detectar una espiga antes de que cause un problema mayor. Señales de alerta Es importante contactar con el veterinario si el perro presenta alguno de estos signos: Cojera repentina o lamido insistente de una pata. Sacudidas frecuentes de cabeza. Rascado intenso de los oídos. Estornudos repetidos, especialmente si aparecen de forma brusca tras el paseo. Ojo rojo, cerrado, inflamado o con secreción. Babeo excesivo, arcadas o dificultad para tragar. Inflamación, dolor, secreción o heridas en la piel. Cambios de comportamiento asociados a molestia o dolor. Ante estos signos, no conviene esperar a ver si el problema desaparece por sí solo. La atención veterinaria temprana facilita el diagnóstico y reduce el riesgo de complicaciones. Qué hacer si encontramos una espiga Si la espiga está superficialmente adherida al pelo, puede retirarse con cuidado con los dedos o con un peine. Sin embargo, si está clavada, rota, no se ve claramente o afecta al oído, ojo, nariz, boca o una zona dolorosa, no debe intentarse extraer en casa. Manipular una espiga mal localizada puede empujarla más profundamente o agravar la lesión. En estos casos, lo adecuado es acudir al veterinario para valorar la zona y realizar la extracción de forma segura si es necesario. Medidas de prevención Para reducir el riesgo, se recomienda evitar, siempre que sea posible, las zonas con hierba alta o vegetación seca durante los meses de mayor presencia de espigas. También puede ayudar mantener recortado el pelo en zonas de riesgo, especialmente alrededor de las patas, los espacios interdigitales y los oídos, según las características de cada perro. La revisión después del paseo es una medida sencilla y eficaz. Dedicar dos minutos a comprobar patas, orejas, axilas, ingles y zonas sensibles puede evitar molestias importantes y visitas urgentes al centro veterinario. Ante la duda, consulta con tu veterinario Las espigas son un problema frecuente, pero no deben subestimarse. Si tu perro muestra dolor, cojera, sacudidas de cabeza, estornudos persistentes, molestias oculares o cualquier signo compatible, contacta con tu veterinario de confianza. La prevención comienza en casa, pero el diagnóstico y el tratamiento deben estar siempre en manos de profesionales veterinarios. Fuente: https://axoncomunicacion.net/las-espigas-en-perros-un-riesgo-frecuente/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_term=Fri+26+Jun+2026&utm_campaign=Cambios+ecogr%C3%A1ficos+a+largo+plazo+de+la+gl%C3%A1ndula+prost%C3%A1tica+canina+tras+la+castraci%C3%B3n
Por Noticias AXON Vet 26 de junio de 2026
Diez claves para mantener una correcta hidratación y ayudarle a manejar el calor
Por La Nueva España 26 de junio de 2026
Pequeños hábitos que pueden marcar una gran diferencia para los auténticos reyes de la casa
Por IM Veterinaria 23 de abril de 2026
La llegada de la primavera aumenta la exposición de perros y gatos a alérgenos y parásitos, elevando el riesgo de problemas dermatológicos. Expertos recomiendan reforzar el cuidado de la piel y el pelaje con rutinas específicas y activos adecuados para prevenir irritaciones y mejorar su bienestar.
Por Malaga Hoy 22 de abril de 2026
Las multas arrancan en 500 euros y pueden llegar hasta los 200.000 euros
Por IM Veterinaria 12 de febrero de 2026
Presente en todos los continentes, la rabia continúa provocando miles de fallecimientos humanos, en su mayoría tras mordeduras de perros infectados y en zonas con escaso acceso a atención sanitaria.
Por Diario Veterinario 6 de febrero de 2026
El artículo pretende ofrecer una base científica para que cuidadores de mascotas, veterinarios, investigadores y otros profesionales del sector puedan comprender los alimentos sin cereales
Show More